Juniper Endurance · Caso de Estudio Científico

La ciencia
detrás del Fuel Mix

Una revisión de la evidencia científica que fundamenta la formulación de carbohidratos y sodio para deportes de resistencia.

00 · Contexto

¿Por qué importa la nutrición en endurance?

En los deportes de resistencia, la fatiga acumulada frecuentemente no es consecuencia directa del esfuerzo, sino de una brecha entre la demanda metabólica y la reposición de sustratos energéticos. El organismo de un atleta en movimiento requiere energía de forma sostenida, y su capacidad para obtenerla del exterior —de lo que consume durante el esfuerzo— determina en gran medida la calidad de la sesión y la recuperación posterior.

Dos variables concentran la mayor parte de la evidencia científica disponible para este contexto: los carbohidratos, como fuente principal de energía de alta disponibilidad, y el sodio, como regulador del equilibrio hídrico. La pregunta no es si estas variables importan —eso está establecido desde hace más de cien años de investigación— sino cómo deben combinarse y dosificarse para maximizar su efectividad sin comprometer la tolerancia gastrointestinal.

Este documento revisa la evidencia que responde esa pregunta y explica cómo esa evidencia se tradujo en decisiones concretas en la formulación de Juniper Fuel Mix.

+100 Años de investigación sobre carbohidratos en ejercicio
400–600 g Glucógeno muscular disponible en un atleta típico
~3 h Tiempo hasta hipoglucemia sin ingesta de CHO en esfuerzo intenso
01 · Carbohidratos

El sustrato energético prioritario

Los carbohidratos son el combustible preferido del organismo durante el ejercicio de intensidad moderada-alta. A diferencia de las grasas, cuyas reservas son prácticamente ilimitadas, el glucógeno disponible es escaso: aproximadamente 400–600 g en los músculos y 90–120 g en el hígado. Estas reservas pueden agotarse en el transcurso de una sesión exigente, especialmente si el atleta no repone energía desde el exterior (Burke et al., 2016).

Antes del esfuerzo

La ingesta previa de carbohidratos tiene como objetivo principal saturar el glucógeno hepático. El hígado es el regulador central de la glucemia: su función es mantener constante la concentración de glucosa en sangre para que el sistema nervioso central disponga de energía continua. Un hígado con reservas completas retrasa la aparición de fatiga prematura (Hargreaves, 2004).

Durante el esfuerzo

El consumo de carbohidratos durante el ejercicio mantiene los niveles de glucosa en sangre y permite sostener una tasa de oxidación constante. Esto retrasa el vaciado del glucógeno muscular, lo que se traduce en capacidad para mantener la intensidad por más tiempo (Jeukendrup, 2014; Stellingwerff & Cox, 2014).

La evidencia indica que una ingesta de 120 g/h de carbohidratos en fuente múltiple previene por completo el punto de cruce metabólico —el momento en que el organismo pasa de depender de carbohidratos a depender de grasa—, mientras que 90 g/h solo lo retrasa. A 45 g/h o sin ingesta, la dependencia de grasa aparece progresivamente, comprometiendo la intensidad sostenible (Morton et al., 2026).

Señalización adaptativa

Los niveles de glucógeno actúan como sensor metabólico más allá del rendimiento inmediato. Entrenar con reservas crónicamente bajas puede elevar el cortisol y comprometer tanto la respuesta inmunológica como las adaptaciones al entrenamiento. Este efecto refuerza la importancia de la nutrición no solo para el rendimiento en una sesión, sino para la consistencia del proceso de entrenamiento a lo largo de semanas (Burke et al., 2016).

Nota metodológica: La mayor parte de la investigación disponible se ha realizado en atletas masculinos. Morton et al. (2026) identifican como prioridad científica urgente la generación de datos comparables en atletas femeninas, reconociendo que las tasas absolutas de oxidación pueden diferir entre sexos. Esta limitación debe tenerse en cuenta al interpretar las recomendaciones de dosis.

02 · Sodio

El anclaje osmótico

El agua pura es, paradójicamente, un hidratante subóptimo durante el ejercicio prolongado. Al carecer de solutos, su ingesta puede diluir la concentración de sodio en plasma, activando una respuesta diurética que elimina el exceso de líquido antes de que este llegue a las células donde se necesita. El resultado es una hidratación transitoria que no se sostiene (Maughan et al., 2016).

El sodio cumple la función de anclaje osmótico: mantiene el agua en el torrente sanguíneo, estabiliza el volumen plasmático y facilita la termorregulación. Su presencia en la bebida reduce el estrés cardiovascular asociado al ejercicio en calor y prolonga la retención efectiva de líquido.

Cantidades orientativas

Las necesidades de sodio varían considerablemente entre individuos según la tasa de sudoración, la concentración de sodio en el sudor y las condiciones ambientales. Las pérdidas pueden oscilar entre 230 y más de 1700 mg/h en escenarios de esfuerzo intenso con calor. Las guías actuales recomiendan un rango de 500–1000 mg/h como punto de partida general para ejercicio de resistencia en condiciones normales, con ajuste individualizado (Maughan et al., 2016).

El contenido de sodio en Fuel Mix fue diseñado para trabajar sinérgicamente con el sistema de cotransporte intestinal —explicado en la siguiente sección— y no únicamente como reposición de electrolitos. Esta doble función es lo que justifica su inclusión como componente estructural de la fórmula.

03 · Mecanismo

Cotransporte: agua, sodio y energía juntos

La ventaja funcional de combinar sodio y carbohidratos específicos reside en la biología del intestino delgado. El transportador principal de glucosa en la pared intestinal —el SGLT1 (Sodium-Glucose Cotransporter 1)— es un sistema de cotransporte activo: solo se activa cuando capta simultáneamente una molécula de sodio y una de glucosa. Sin sodio, el transportador funciona con menor eficiencia.

Vías de absorción intestinal

Glucosa + Na⁺ Fuente principal
SGLT1
Absorción activa Alta eficiencia · saturación ~60 g/h
Fructosa Fuente complementaria
GLUT5
Vía paralela Independiente · capacidad adicional

La fructosa, al utilizar el transportador GLUT5 —independiente del SGLT1— añade una vía paralela de absorción. Cuando ambas fuentes se combinan en proporciones adecuadas, la capacidad total de absorción intestinal se expande significativamente: estudios con mezclas de glucosa y fructosa han demostrado incrementos en la tasa de oxidación exógena de carbohidratos de entre el 20% y el 55% en comparación con fuente única (Hearris et al., 2022).

El efecto osmótico del cotransporte

La entrada conjunta de sodio y glucosa a través del SGLT1 genera un gradiente osmótico que facilita el transporte de agua hacia la sangre de forma más eficiente que la difusión pasiva del agua sola. Este mecanismo explica por qué una bebida correctamente formulada hidrata mejor que el agua pura durante el esfuerzo (Rowlands et al., 2015).

04 · Proporción y dosis

La relación glucosa:fructosa y cuánto consumir

No todas las proporciones de glucosa y fructosa producen el mismo resultado. La investigación disponible muestra de forma consistente que aumentar la proporción de fructosa respecto a la glucosa —desde ratios de 0.4–0.5 hasta 0.6–1.0— incrementa la tasa de oxidación exógena de carbohidratos y mejora el rendimiento, en un rango de ingesta de 70 a 110 g/h (Morton et al., 2026).

La proporción 1:0.8

Una relación de 1 parte de glucosa por 0.8 partes de fructosa busca aproximar la capacidad combinada de absorción de ambos transportadores (SGLT1 y GLUT5) en la mayoría de los atletas, minimizando el riesgo de que uno de los transportadores quede saturado y genere malestar gastrointestinal. Es la proporción que la evidencia actual identifica como el rango óptimo promedio para maximizar la oxidación exógena (Morton et al., 2026; Hearris et al., 2022).

1.0 Glucosa → SGLT1
0.8 Fructosa → GLUT5

Variabilidad individual: Morton et al. (2026) reportan que existe variabilidad interindividual considerable en la capacidad de oxidación exógena de carbohidratos. Factores como el tamaño corporal, el nivel de entrenamiento y la composición de la microbiota intestinal pueden influir en la respuesta a una misma proporción y dosis. La relación 1:0.8 representa un punto de partida bien fundamentado, no una prescripción universal.

Dosis según duración e intensidad

Morton et al. (2026) proponen un modelo actualizado donde la ingesta óptima de carbohidratos durante el ejercicio se determina por la interacción entre la intensidad y la duración del esfuerzo.

→ Duración del esfuerzo

<1 h
1–2 h
2–3 h
3–6 h
>6 h
Z5≥90%
30–60 g/h
60–90 g/h
90–120 g/h
Z480–90%
0–30 g/h
30–60 g/h
60–90 g/h
90–120 g/h
Z370–80%
0 g/h
0–30 g/h
30–60 g/h
60–90 g/h
60–90 g/h
Z260–70%
0 g/h
0 g/h
0–30 g/h
30–60 g/h
30–60 g/h
Z1<60%
0 g/h
0 g/h
0 g/h
0–30 g/h
~30 g/h

↑ Intensidad del esfuerzo

Sin necesidad
0–30 g/h
30–60 g/h
60–90 g/h
90–120 g/h

Adaptado de Morton et al. (2026). Zonas basadas en %VO₂máx.

Sobre dosis >90 g/h: Morton et al. (2026) sugieren que el límite superior podría aumentar de 90 a 120 g/h en atletas entrenados. Sin embargo, la eficacia de dosis superiores a 120 g/h —práctica que algunos atletas de élite reportan anecdóticamente— aún no está sustentada por evidencia científica rigurosa.

05 · Aplicación en Fuel Mix

De la evidencia a la formulación

La revisión de la evidencia condujo a decisiones concretas en la formulación de Fuel Mix. Cada componente responde a un mecanismo fisiológico identificado en la literatura científica:

Componente Decisión Fundamento científico
Proporción CHO Glucosa:Fructosa 1:0.8 Maximiza la oxidación exógena usando vías duales (SGLT1 + GLUT5) sin saturar ningún transportador (Morton et al., 2026; Hearris et al., 2022)
Sodio Electrolito funcional Activa el cotransporte SGLT1, estabiliza el volumen plasmático y mejora la retención hídrica versus agua sola (Maughan et al., 2016)
Dosis por porción Rango 60–90 g/h Rango con mayor evidencia de beneficio ergogénico y tolerancia GI para atletas recreativos y entrenados (Morton et al., 2026)
Formato Bebida (polvo soluble) El formato líquido produce tasas de oxidación comparables a geles y mayor confort GI que barras sólidas, contribuyendo directamente a la hidratación (Hearris et al., 2022)

La energía exógena aportada por Fuel Mix tiene como objetivo reducir la dependencia del glucógeno interno. Al priorizar la energía exógena durante el esfuerzo, el atleta preserva sus reservas endógenas para las fases finales de la sesión y facilita una recuperación más inmediata, manteniendo la consistencia en la carga semanal de entrenamiento.

06 · Limitaciones

Lo que la ciencia aún no puede garantizar

Un caso de estudio honesto debe reconocer los límites de la evidencia en la que se apoya. Las siguientes consideraciones son relevantes para cualquier atleta que evalúe el uso de Fuel Mix:

  • La mayoría de los estudios disponibles se han realizado con atletas masculinos entrenados. Las recomendaciones de dosis y la respuesta fisiológica en atletas femeninas puede diferir, y esta es una prioridad reconocida de investigación futura (Morton et al., 2026).
  • La tolerancia gastrointestinal a carbohidratos en tasas de 60–120 g/h varía considerablemente entre individuos. El entrenamiento intestinal —exposición progresiva a ingestas altas durante el entrenamiento— puede mejorar la tolerancia, pero su efecto es individual y lleva semanas establecerse.
  • Las condiciones ambientales modifican la respuesta: el calor reduce la tasa de oxidación exógena de carbohidratos entre un 20% y un 30%, incluso cuando se previene la deshidratación. En altitud elevada (>4000 m), la reducción puede ser de hasta el 50% (Morton et al., 2026).
  • El límite superior de dosis varía por tamaño corporal. Atletas de mayor masa corporal oxidan más carbohidratos exógenos que atletas de menor masa con la misma ingesta. La proporción 1:0.8 y el rango de 90–120 g/h representan promedios poblacionales, no prescripciones individuales.
  • Las dosis superiores a 120 g/h, que algunos atletas de élite reportan usar actualmente, no cuentan todavía con sustento empírico suficiente en estudios controlados para confirmar beneficios adicionales más allá de los observados a 120 g/h.

Ningún producto de nutrición deportiva sustituye una evaluación individualizada. Los rangos presentados en este documento representan los parámetros que la evidencia identifica como óptimos para la población de atletas entrenados; la aplicación personal requiere ajuste progresivo y, cuando sea posible, orientación de un profesional en nutrición deportiva.

07 · Conclusión

Una estrategia, no solo un producto

La combinación de sodio y carbohidratos en una relación 1:0.8 (glucosa:fructosa) está respaldada por evidencia sólida como estrategia para optimizar la absorción de energía y la retención de agua durante el ejercicio de resistencia. Su fundamento reside en la biología del cotransporte intestinal: dos vías paralelas de absorción (SGLT1 y GLUT5) que, utilizadas simultáneamente, expanden la capacidad del organismo para procesar energía exógena sin saturar ningún transportador individual.

La evidencia sugiere que esta configuración optimiza la tasa de absorción y la retención hídrica respecto a formulaciones de fuente única o agua sola, a través de mecanismos fisiológicos bien documentados. Esto no equivale a afirmar que garantiza un rendimiento superior en todas las circunstancias: la respuesta individual, el nivel de entrenamiento intestinal, las condiciones ambientales y la duración del esfuerzo modulan el efecto real.

Fuel Mix no es solo una fuente de combustible. Es la aplicación de estos principios fisiológicos en un formato diseñado para ser utilizado durante el ejercicio, con el objetivo de reducir la brecha entre la demanda metabólica y la reposición de sustratos en cada sesión de entrenamiento.

Referencias científicas

[1]
Morton, J. P., Fell, J. M., Gonzalez, J. T., Hearris, M. A., Podlogar, T., Pugh, J. N., & Wallis, G. A. (2026). From Metabolism to Medals: Contemporary Perspectives and Revisiting Carbohydrate Guidelines for Fueling Endurance Athletes during Exercise. The Journal of Nutrition, 156, 101442.
doi: 10.1016/j.tjnut.2026.101442
[2]
Burke, L. M., et al. (2016). Nutrition and Athletic Performance. Medicine and Science in Sports and Exercise, 48(3), 543–568.
doi: 10.1249/mss.0000000000000852
[3]
Hearris, M. A., Pugh, J. N., Langan-Evans, C., et al. (2022). ¹³C-glucose-fructose labeling reveals comparable exogenous CHO oxidation during exercise when consuming 120 g/h in fluid, gel, jelly chew, or coingestion. Journal of Applied Physiology, 132(6), 1394–1406.
doi: 10.1152/japplphysiol.00091.2022
[4]
Maughan, R. J., et al. (2016). A randomized trial to assess the potential of different beverages to affect hydration status: development of a beverage hydration index. American Journal of Clinical Nutrition, 103(3), 717–723.
[5]
Rowlands, D. S., et al. (2015). Fructose–Glucose Composite Carbohydrates and Endurance Performance: Critical Review and Future Perspectives. Sports Medicine, 45(11), 1561–1576.
doi: 10.1007/s40279-015-0381-0
[6]
Stellingwerff, T., & Cox, G. R. (2014). Systematic review: Carbohydrate supplementation on exercise performance or capacity of varying durations. Applied Physiology, Nutrition, and Metabolism, 39(9), 998–1011.
doi: 10.1139/apnm-2014-0027
[7]
Hargreaves, M., et al. (2004). Pre-exercise carbohydrate and fat ingestion: effects on metabolism and performance. Journal of Sports Sciences, 22(1), 31–38.